lunes 2 de noviembre de 2009

Análisis de resultados del examen de Cambio de unidades

Ya puedes ver las respuestas al examen de Cambio de unidades.¿Alguna sugerencia? Ayúdame a analizar los resultados, puede que haya preguntas que debería replantearme, otras que debería quitar y otras que debería mantener.Soy todo oídos.
Ver resumen de respuestas

El buscador

En cierta ocasión he hablado acerca del papel que tenemos los profes hoy día. Sigo confirmando la necesidad de cambio en el papel del profesor cuando encuentro, gracias a mis amigos-profes, joyas como ésta que os voy a contar.
Se trata de una página en la que puedes visualizar los diferentes órdenes de magnitud que se esconden en las dimensiones del mundo que nos rodea. Harto de contar cómo cambiar de unidades y de preguntarle a los alumnos cuánto es un metro y que señalen con las manos longitudes comprendidas entre los 50 cm y los 1,5 m, páginas como ésta aclaran algunas cuestiones.
Por tanto, hoy empieza a cobrar fuerza en mi, una idea acerca del nuevo papel del profesorado. Creo que los profes somos buscadores que ponemos en manos de nuestros alumnos y alumnas, las cosas que merecen la pena ser descubiertas . También guías que deben dejar un espacio para la propia búsqueda personal. El equilibrio entre ambos, como siempre, servirá para el crecimiento personal que, al fin y al cabo, es lo único que importa.
Escala y tamaño de la célula (está en inglés, but this can't be a problem ,can this?)

¿Quieres ver por dentro una célula y que te lo expliquen en inglés?


¿Quieres ver cómo responden los diferentes tipos de células a distintos estímulos?

El resto te lo dejo a ti para que investigues.

Las hormigalas

Este es el nombre que le dan en Bollullos del Condado a las hormigas aladas.
Os contaré que sucedió con ellas...
Hace algo más de una semana, me tocaba impartir clase de Ciencias Naturales a los alumnos y alumnas de 1º ESO. Como las clases se dividen entre bilingües y no bilingües (otro día os contaré por qué esto es un follón para los centros escolares) es necesario ubicar a los alumnos y alumnas en clases diferentes. Mi amiga Raquel tenía clase con una parte de los alumnos y yo con la otra. Habíamos acordado la semana anterior que, ese viernes, yo tenía que irme a la clase de 1ºA y ella se quedaría en la de 1ºC que es la que habitualmente uso. Como suelo estar bastante ajetreado en el centro por "las cosillas de la jefatura de estudios", yo ni me acordaba. De modo que me metí en la clase de 1ºC y allí coincidí con Raquel y sus magníficos (sus alumnos). Inmediatamente me acordé (jejeje, qué propio!) de nuestro acuerdo, así que yo me fui de la clase. Pero un pensamiento se me cruzó fugazmente: ¿por qué no impartir la clase de hoy en el patio?. Como ya dije en otra entrada ¿por qué no?.Lo hice.

Nos sentamos en unas escaleras en medio del patio. Allí comprobamos que, tras unos días de lluvia, había un montón de hormigas aladas (hormigalas) algunas de ellas de gran tamaño. La verdad es que había tantas que tuvimos que irnos a otro lugar para poder estar tranquilos. El asombro que despertó la presencia de estos bichitos y las constantes referencias a ellos
"Maestro, ¿por qué hay tantas hormigalas?"
"¿Por qué algunas son tan grandes y otras más pequeñas?"
"¿Salen porque anuncian lluvias?"
me hizo proponerles el siguiente trabajo: "Todos vais a buscar información sobre estas hormigalas y haréis un dibujo bien grande y bonito en vuestros cuadernos." Luego lo pensé mejor y...¿por qué no? Decidí cambiarles esa actividad por otra en 3 D. "Quiero que, por grupos, hagáis una hormigala a partir de la información que encontréis". Dicho y hecho. Una semana más tarde tocaba la entrega.
Algunas cosillas interesantes a tener en cuenta:
  • Yo no sabía responder a las preguntas de las hormigalas.
  • El contenido de la sesión de ese día nada tenía que ver con ellas. Estudiábamos la organización de los organismos pluricelulares.
  • Quise saber, de primera mano, si el trabajo planteado sería "mu poco" (como dicen allí) para los alumnos. Como profe he mandado trabajos a los alumnos desconociendo el tiempo que les va a llevar, la complejidad del mismo, etc. Así que ,como reza un aforismo de no sé quién "No hay mayor maestro que el ejemplo",me puse manos a la obra.
El resultado es el que muestro abajo . Debo agradecer enormemente la intervención de la artista autora del retrato de mi perfil. Sin ella, no lo habría conseguido. Gracias cariño.

domingo 18 de octubre de 2009

Profesores novatos...

Aprovecho esta entrada para explicar una cosilla. A lo largo de los últimos meses he ido incorporando algunas entradas con una etiqueta: profesoresnovatos. La idea es ir recogiendo algunas actividades que realizo con alguna explicación del porqué y para qué. Puede ser que a alguien le venga bien y, sobre todo, a aquellos y aquellas que empiezan. Pero vamos, nada más lejos de mi pretensión que enseñar a otros profes, sino sólo pretendo compartir lo que hago. En realidad se trata más de un modo de ir acumulando mi propio día a día. Quizás una manera de intentar poner cierto orden en este bullicio interno que, a veces, me arde en la cabeza. Siguiendo el consejo de un buen amigo, "Si se te ocurre, hazlo. No lo dudes".

Si se me permite un consejo: si tienes una clase de 35 alumnos y le pones un examen de cambio de unidades a razón de 20 ejercicios por examen, ten en cuenta que tendrás que corregir 700 actividades. Un rápido cálculo nos llevará a encontrar el tiempo estimado en la corrección. Por ejemplo, pongamos que en término medio, tarde en corregir una actividad 30 s. Si multiplicamos 30 s por 700 actividades nos salen ... 21000 s. Si dividimos entre los 3600 s que tiene una hora nos salen 5,83 h. A piñón fijo y sin descanso podría tener corregido los exámenes en un día...pero no tendría que comer, dormir, distraerme, jejejeje... Vamos, que como buen Profe Novato me he colao tres pueblos con el examen. Lo que otros dirían, error de principiante. Porque te lanzo una pregunta ¿Va a servirme esto más para conocer qué saben mis alumnos y alumnas? Lo estoy dudando...Lo dejo a tu reflexión.

En la próxima clase que tengamos de FQ (que se lee Física y Química y no Física o Química que eso es otra cosa) procederemos del siguiente modo:
  • Te entrego los exámenes (si me hubiera dado tiempo a corregirlos todos )
  • Te dejo el portátil que tendrás que compartir con uno o dos compis.
  • Entras en mi blog y te vas a la entrada Profesores novatos...
  • Rellenas el cuestionario que aparece aquí asegurándote de dos cosas: poner tus iniciales y decir la verdad (únicamente por las ventajas que tiene para tu propia salud mental y emocional)
  • Cuando todos lo hayan hecho tendré un informe de resultados que nos dirán cuáles han sido las preguntas más acertadas, las menos, los puntos fuertes, etc.
Todo eso cortesía de Google Docs.

Espero que nos divirtamos...

domingo 11 de octubre de 2009

Taller de creación de células

Jajajajajaja!!
Ya te lo dije, Ya no quiero esperar. Por eso se me ha ocurrido la idea de aprender algo de Ciencias Naturales con mis alumnos y alumnas de 1ºESO. Lo confieso, los contenidos de Ciencias Naturales no son mi fuerte. Los bichos, las plantas, animalitos etc, se escapan de mi esfera de "conocimiento" que, según mi título académico corresponde al maravilloso mundo de lo invisible (la Física). Ya creo que estoy dispuesto a hablarme en estos términos dado que constato día tras día que el modo en el que los profes llegamos a ser profes deja mucho que desear. Otro gallo cantaría si arriba (la Administración) se planteara que un profe de secundaria tiene que ser como un McGiver de la Educación, tiene que estar dispuesto a abarcar todo lo abarcable en esta etapa educativa. Por lo tanto, ¿de qué me sirve toda la Física Cuántica que aprendí (o debería haber aprendido) en la Facultad?
Así que nada, como nadie me lo dijo antes y yo lo estoy descubriendo, aquí dejo estas reflexiones y me tiro de cabeza a la piscina esperando que haya, al menos, unos metros de agua...


Al grano: el próximo día en clase de Ciencias Naturales voy a guarrearme las manos con plastilina y voy a hacer que también se la enguarren mis queridos y queridas alumnas. ¿Qué voy a hacer? Nada complejo: vamos a crear células.¿Cómo?

  1. Nos iremos al laboratorio o al patio si hace falta para poder disponer de espacio suficiente.
  2. Nos guiaremos de los maravillosos dibujos y esquemas que nos ofrecen los libros de texto (gratuitos en Andalucía, mi comunidad) y un auténtico gasto de dinero inútil cuando podrían usarlo para mejorar, por ejemplo, el tendido eléctrico y los equipos informáticos que nos brindarían un mundo maravilloso con toda la información deseable y que no puedo usar porque si no se cuelgan, no encienden y si encienden no conectan, y si conectan.....
  3. Tomaremos prestada la plastilina que sirviera en cursos anteriores para hacer átomos.
  4. Usaremos distintos colores para representar los orgánulos correspondientes:
  • Blanco para el citoplasma
  • Rojo para el núcleo
  • Verde para los cloroplastos (en el caso de células vegetales)
  • Azul para las vacuolas,
  • Etc.
  1. Para determinar los límites de la célula aplastaremos la plastilina y, porsteriormente, usaremos como troquel una pieza circular (una pequeña lata podría servir).
  2. Una vez identificado los colores de cada orgánulo y explicado, brevemente, sus funciones, nos liaremos a pegarlos sobre el citoplasma ¡et voilá!
Dejaré alguna fotillo de cómo ha quedado el trabajo final.

domingo 20 de septiembre de 2009

Ya no quiero esperar

He vuelto.
Parece que haya dejado abandonado este blog, pero nada de eso. Sólo hay momentos en los que hay que tomar distancia de las cosas y como dicen unas sabias palabras:
"No hables si no es para decir algo que sea mejor que el silencio"

Tenía en la cabeza la idea de escribir este post hace ya mucho tiempo. Sin embargo, la vorágine del principio de curso ha hecho que lo retrase bastante. Quizás haya sido mejor así porque el comienzo de curso digamos que encendió en mí el deseo de gritar con fuerza contra este sistema que dice estar interesado por la Educación pero que no lo demuestra. Así de claro, al sistema no le interesa la Educación. Basta de medias verdades y adornos que no hacen más que empañar y seguir maquillando una situación que todos dicen que les preocupa pero que nadie intenta arreglar.
No me gusta lo que dicen los políticos. Entiendo muy poco de política pero un poquito sí de Educación. Normalmente no me meto en estas discusiones pero cuando los políticos hablan de esta última sí. Por una sencilla razón: no me creo que les preocupe de verdad. Sólo interesa que todo parezca que está bien. Y eso no es bueno. Cuando una tubería se rompe y empiezan a aparecer las humedades, no vale con pintar una y otra vez la pared, gastar un montón de dinero en ello, otro tanto en elegir los colores, planear todo un sistema informático y de sensores que avisen cuando empiece a humedecerse la pared otra vez, etc. Eso es lo que se está haciendo con la Educación.
Menos mal que no quería meterme en faena....
Yo no tengo la respuesta.Pero tampoco soy un demagogo. Estoy batallando en primera fila. Día a día. Como el resto de mis compañeros y compañeras.
Tengo el deseo verdadero de ver que algo cambiará pero no quiero seguir esperando que ese cambio llegue desde arriba, desde la Administración. Ese cambio, el verdadero cambio, no puede llegar de otro sitio que no sean nuestras propias aulas. Estamos tan metidos en el bosque que no alcanzamos a ver la gran extensión que nos rodea.
Quiero salir del bosque, y pienso llevarme conmigo a todos los que pueda. Yo no sé si lo conseguiré pero espero renovar día tras día ,hasta el final, este deseo verdadero de salir a la luz.
Nos han convencido de que este mundo es así. Y no es verdad. Igual que un hogar no son las cuatro paredes que forman una casa. Todo, absolutamente todo, lo construimos nosotros, las personas. ¿No has estado nunca en compañía de alguien que te ha hecho olvidar que estabas calado hasta los huesos, pasando frío, en un atasco,... y te ha dado igual? Ese es el tipo de espacio que construimos las personas. Lo único que es genuinamente auténtico. Por eso, es tan importante que cuidemos ese calor humano.
Las escuelas son frías (las de secundaria más). Los tiempos que vivimos nos hacen acercarnos a la escuela con los dedos cruzados esperando que no pase nada hoy. La burocracia que nos envuelve nos hace que tengamos la sensación de estar perdiendo el tiempo si no hemos estudiado derecho.

La semana pasada vi una película: "Hoy empieza todo" de Bertrand Tavernier, 1999. Acabo de darme cuenta, repasando mi blog, que la bienvenida del curso pasado la titulé así. Después de la peli hubo un pequeño debate entre los asistentes: maestros, maestras, profesores y profesoras de todos los niveles, asistentes sociales, ... La película me dejó con un importante nudo en la garganta. Ese nudo lo formaban hilos de emociones que parecen olvidadas. Las emociones... Cuando uno crece identifica que son lo único importante. Sin embargo, en la escuela las emociones no se tienen muy en cuenta. No se pueden enseñar las emociones en el curriculum. Las emociones hay que sentirlas. Y vivirlas. Los fríos papeles, estadísticas, formalidades, pueden hacer muchas cosas y servir para otras tantas, pero nunca emocionarán.
Escondemos nuestras emociones por temor a sentirnos vulnerables. Los que más las escondemos somos los adultos, padres, madres, profesores y profesoras. De manera que por miedo a perder una autoridad quizás mal entendida, hacemos que pase día tras día, año tras año, la oportunidad de decirle a los que tenemos cerca (alumn@s, hij@s,) palabras que nos salgan del corazón. Si la escuela no consigue que puedan expresarse esos sentimientos, quizás no nos sirva de nada conseguir ser los primeros en los informes PISA (téngase en cuenta la tasa de suicidios en Finlandia).
¡Claro que hay que mejorar la Educación! pero de una forma integral. El paso del tiempo te confirma, día tras día, que lo único realmente importante es ser feliz. Si no que se lo digan a los que hacen las presentaciones que inundan las bandejas de entrada de nuestros correos electrónicos.

Ha cambiado tanto el paradigma de nuestra sociedad gracias a internet, que no sabemos para qué estamos los profes aquí. Lo he dicho en mis clases de 4ºESO: "Yo no sé qué hago aquí delante de vosotros. Si todo lo que yo vay a a enseñarte está a un golpe de clic de tu ratón.Mejor explicado, más ilustrado, y más bonito."
Así que he tomado una decisión al respecto. Algo que ninguna máquina podrá hacer.Algo genuinamente humano.

No iré al cole a enseñar, sino a aprender y a emocionarme.


Me dijeron hace algún tiempo que yo no podía cambiar el mundo. Y es verdad. Pero hay dos cosas al respecto que quisiera reflexionar contigo en voz alta:
  1. ¿No será esa una afirmación que es más fácil asumir que ni siquiera intentar contrastar?
  2. ¿Quién va a impedirme que yo transforme mi metro cuadrado?
Voy a dejarte un vídeo que habla de muchas cosas. Para ti, querid@ alumn@, espero que te haga valorar, intensamente, la suerte que tienes de vivir donde te ha tocado y tener las oportunidades que te rodean. De alguna manera que sólo tú podrás descubrir, estás llamado a no guardar silencio.

Quiero salir del bosque y quiero invitarte a este viaje.
¿Te vienes?

viernes 26 de junio de 2009

Despedida curso 2008/2009

Ya se acabó el curso.
Escribo esta entrada porque merece la pena dedicar unos minutos a pensar, reflexionar y recordar algunas cosas vividas en este curso.
Es educado dar la bienvenida y también despedirse. Aunque, bien es cierto, que esta despedida es un simple hasta luego.
Uno comienza el curso siempre con una vitalidad digna de elogio. Con un montón de ganas de comerse el curso. También con grandes propósitos de mejorar en la vida personal, hacer más deporte, estudiar todos los días, tener los apuntes limpios, ayudar a los amigos y amigas, etc. Esto es lo lógico.
También empieza con ilusión, con mucha ilusión. Éste y no otro es el combustible que alimenta el motor de nuestra vida. No estoy exagerando, uno no sabe cuan importante es esto en nuestras vidas. A veces, sólo a veces, esa ilusión parece adormecida, como aletargada. En ocasiones provocada por cosas vividas que, quizás, no fueran las más deseadas.

En nuestro caso, el de los profes, no te imaginas , querido alumno/a, lo mucho que significas para nosotros. Lo mucho que nos enseñáis. Y lo mucho que nos podéis hacer sentir. Quizás te parezca exagerado. Pero eso, realmente, es lo que sucede a los ojos de alguien que esté "despierto". En cada curso, suele haber unos cuantos alumnos y alumnas que nos hacen sentir algo especial. Igual que, estoy seguro, os pasa a muchos de vosotros y vosotras con nosotros los profes. Por eso, enseñar a un grupo de alumnos y alumnas como ustedes es todo un privilegio.

Un curso evoluciona en el tiempo como un ser vivo. Va cambiando en el tiempo. En el mejor de los casos, cuando se decide atravesar la barrera de la hora de clase, uno comienza a conocer más en detalle a sus alumnos y alumnas y descubrir que tienen mucho que aportar. Que no son meros receptores de un mensaje (a veces confuso) de multitud de disciplinas.
En el transcurso del tiempo también se desarrollan emociones. Esas que nos hacen verdaderamente humanos. Por eso cuando te he visto reir y llorar sé que, en esos momentos, estabas también aprendiendo. Y yo contigo.

La verdad es que es muy curioso darse cuenta de cómo cada uno de nosotros nos revestimos de armaduras invisibles que portamos allá donde vamos. El profe serio e inflexible que no deja pasar una, por ejemplo. El alumno/a callado/a que no pestañea. Después de todo un curso, esas armaduras van desmoronándose. A veces justo a final de curso. Es en ese momento cuando descubres que esa alumna que nunca hablaba te sonríe y se expresa en clase, cuando se permite hacer un guiño en un examen, cuando se expresa con libertad en clase para hacer una crítica constructiva. También es el momento en el que el profe se relaja y te deja comer chicle en clase...por la tarde.
¡ Qué diferente es el instituto por la tarde, ¿verdad?!
Son precisamente esos momentos que se viven fuera de clase y del horario escolar oficial el que te descubre a las personas que se esconden detrás de adolescentes de 15 ó 16 años ... que tienen tanto que enseñarte.

Una de las vivencias que experimento cada año cuando finaliza el curso, sobre todo con los alumnos y alumnas de 4ºESO, es la manera en la que dejan brotar sus sentimientos a través de sus lágrimas cuando nos despedimos. Ese brote llega muy directo al corazón de los profes. Significa que cuando el curso finaliza, uno pone en la balanza las cosas buenas y las menos y siempre ganan las primeras. Ni las broncas, ni los suspensos, ni los partes, tienen tanta importancia. Lo importante son los momentos que hemos compartido. Esos momentos se concentran como un perfume y generan un aroma que inunda nuestras vidas.
Año tras año los profes vamos sumando estos momentos...y lo pasamos mal. Paradójico pero cierto.

Quisiera decirte una cosa.

Sois, para nosotros, mucho más importantes de lo que os imagináis. Será por la diferente experiencia de la vida que tenemos, la que hemos vivido y la mucha que a tí te queda por vivir, la que justifica esta afirmación. Créeme cuando te digo que parte de mi corazón se va contigo cada curso. Porque mi tiempo, mi esfuerzo, mi impulso era dejar en tí lo mejor que tengo...aunque me quede mucho que aprender. Tras este gran esfuerzo todo parece acabar. Tú te irás a continuar con tu vida, tus estudios, ... como debe ser. El próximo curso comenzará y la vorágine de estudio, exámenes te absorberá y la distancia entre nosotros se acrecenterá. Es lo normal. ¡Te queda tanto por vivir! ..y todos hemos pasado por ahí. Pero a mí me cuesta trabajo aceptarlo.

No sé donde leí algo así como que "Entre sentir y no sentir elijo siempre sentir". Esta es mi elección. No entiendo la educación si no es con este ingrediente esencial. Así que deseo no revestir mi vida docente con una armadura perenne que me haga ser un perfecto profesional insensible capaz de esquivar todos los sentimientos de mis alumnos.

Por último, quiero darte las GRACIAS...
  • Por haberte conocido.
  • Por haber compartido momentos inolvidables contigo.
  • Por haberme recordado que ser rebelde también está bien.
  • Por demostrarme que puedes superarte y de paso enseñarme que yo también puedo hacerlo.
  • Por dar sin esperar nada.
  • Por renovarme las ganas de bailar cuando escucho una canción.
  • Por haberme dejado ser tu profe.
  • Por ser mi alumno, mi alumna.

Te dejo una canción que me transmite esa ilusión y emoción de la que tanto te he hablado. Además es importante para mi...


Ya sabes dónde encontarme...