Esta no es una frase que pretenda ser provocativa. O acaso sí.
Busco la manera de no olvidarme de lo que merece o no la pena. No podría ir tranquilo mañana a clase si dejara que todo siguiera igual.
Mañana tocaría seguir impartiendo clase, continuar con el curriculum, repasar qué han hecho mis alumnos y alumnas en mi ausencia, reencontrarme con ellos, ... sin embargo esto no podría ser más contraproducente. Te explico por qué.
¿Para qué educamos?¿Por qué debemos educar?¿Por qué debes ser educado? Son preguntas que a veces olvidamos. No sé, siquiera, si son las preguntas que deben ser formuladas. Lo cierto es que a veces, ni siquiera nos hacemos preguntas. Y eso no está bien. Dejarse de hacer preguntas es la mejor forma de continuar siendo una pieza más de este engranaje global al que ya ni nos atrevemos a decir para qué sirve. Ni si sirve. De hecho yo haría una pregunta ¿queremos nosotros seguir siendo piezas de este engranaje?
Yo no sé la respuesta. Ni tan sólo si tengo la valentía para responder a ella aportando mi respuesta, no la de nadie más. Pero lo que sí sé es que no puedo permanecer en silencio, callado, rutinariamente dominado. Quiero expresar y quiero ser oído y quiero que Tú me oigas. Si yo doy un paso, quizás tú seas capaz de dar el siguiente. Como en tantas y tantas ocasiones hay cosas que es mejor compartir. Por eso todos somos necesarios.
Yo quiero cambiar el mundo...el que pueda. ¿Cómo? ...lo sigo buscando.
Por eso te voy a contar lo que voy a hacer mañana en clase. Le pondré a mis alumnos y alumnas este vídeo de un programa de En Portada de tve que fue emitido en abril del 2006 "Perú.Menores. Trabajar para sobrevivir". Dura 45 min. Me cepillaré toda la hora de clase. No me importa. Esto es en lo que creo. Para que te hagas una idea, si no te quedaste indiferente con el vídeo de Los niños del cable, este reportaje te tocará esa fibra sensible que hay que dejar al aire más de vez en cuando para que la brisa del mundo haga sonar su melodía.
Busco la manera de no olvidarme de lo que merece o no la pena. No podría ir tranquilo mañana a clase si dejara que todo siguiera igual.
Mañana tocaría seguir impartiendo clase, continuar con el curriculum, repasar qué han hecho mis alumnos y alumnas en mi ausencia, reencontrarme con ellos, ... sin embargo esto no podría ser más contraproducente. Te explico por qué.
¿Para qué educamos?¿Por qué debemos educar?¿Por qué debes ser educado? Son preguntas que a veces olvidamos. No sé, siquiera, si son las preguntas que deben ser formuladas. Lo cierto es que a veces, ni siquiera nos hacemos preguntas. Y eso no está bien. Dejarse de hacer preguntas es la mejor forma de continuar siendo una pieza más de este engranaje global al que ya ni nos atrevemos a decir para qué sirve. Ni si sirve. De hecho yo haría una pregunta ¿queremos nosotros seguir siendo piezas de este engranaje?
Yo no sé la respuesta. Ni tan sólo si tengo la valentía para responder a ella aportando mi respuesta, no la de nadie más. Pero lo que sí sé es que no puedo permanecer en silencio, callado, rutinariamente dominado. Quiero expresar y quiero ser oído y quiero que Tú me oigas. Si yo doy un paso, quizás tú seas capaz de dar el siguiente. Como en tantas y tantas ocasiones hay cosas que es mejor compartir. Por eso todos somos necesarios.
Yo quiero cambiar el mundo...el que pueda. ¿Cómo? ...lo sigo buscando.
Por eso te voy a contar lo que voy a hacer mañana en clase. Le pondré a mis alumnos y alumnas este vídeo de un programa de En Portada de tve que fue emitido en abril del 2006 "Perú.Menores. Trabajar para sobrevivir". Dura 45 min. Me cepillaré toda la hora de clase. No me importa. Esto es en lo que creo. Para que te hagas una idea, si no te quedaste indiferente con el vídeo de Los niños del cable, este reportaje te tocará esa fibra sensible que hay que dejar al aire más de vez en cuando para que la brisa del mundo haga sonar su melodía.